viernes, 6 de marzo de 2009

Barranco celebró a lo grande tradicional fiesta de Carnaval de Antaño

En una espectacular noche de gala, donde resaltó lo mejor de Joselito y su Orquesta, se celebró la gran fiesta temática de disfraces denominado Carnaval de Antaño en el Parque Municipal de Barranco que fue organizado por la comuna barranquina.


Esta celebración no sólo tuvo por finalidad festejar a lo grande la Fiesta de Carnaval, festejo con trayectoria histórica que data desde 1913, sino también apoyar a través de los fondos recaudados a los niños de escasos recursos de Barranco con la entrega de útiles escolares.


Totalmente adornado con motivos carnavalescos lució el tradicional Parque Municipal de Barranco, donde los asistentes participaron portando antifaces y pusieron de manifiesto su creatividad y buen gusto, dándole brillo y distinción a la noche.


Las juntas vecinales del distrito se hicieron presentes con sus respectivas comparsas con alegorías de diversas regiones del Perú.


En la fiesta de carnaval de Barranco estuvo presente la variada gastronomía peruana con el Festival del Sabor donde un grupo de madres barranquinas presentaron viandas criollas, andinas y amazónicas. Los tradicionales dulces limeños como el Suspiro a la Limeña, la mazamorra morada, los picarones, entre otros, fueron las delicias de los asistentes.


Los niños también formaron parte de la tradicional fiesta. Ataviados con coloridos disfraces gozaron con un espectáculo infantil. El alcalde de Barranco, Antonio Mezarina Tong, les entregó regalos a todos los pequeños y también sorteó juguetes y bicicletas.


Para el ingreso, los participantes donaron un mini paquete de útiles escolares consistente en un cuaderno, un lápiz, un lapicero y un borrador o tajador.


Los disfraces más creativos fueron premiados con fabulosos regalos como artefactos electrodomésticos y premios sorpresa.


Según investigación del escritor barranquino Freddy Bravo la tradición de los bailes de disfraces del Carnaval en el Parque Municipal de Barranco fue iniciada por nuestro ilustre historiador Raúl Porras Barrenechea y sus amigos Hernando La Vale, Pedro de Osma Gildemeister y Pedro Vallarino, que en febrero de 1913 contaban con sólo catorce años. La genial idea se hizo realidad gracias al apoyo del burgomaestre Pedro de Osma y Pardo (1912 – 1914).